escuchaste eso?... no, olvidalo... no hay lobos en la ciudad... o si?


domingo, 5 de julio de 2015

I'm damaged and I'm damaging... and so are you.

Encontré un viejo hilo sujetado a mi muñeca, al seguirlo recuperé brevemente una conexión del pasado... juraría que los dioses trataban de decirnos algo, pero quizá no fueran otras voces sino las de la soledad... él preparó la correa, yo preparé los colmillos... "no de nuevo, no de nuevo" y desapareció con la marca de mis colmillos en su corazón... Uno pensaría que 23 años contarían para algo, pero no es así... me parece inconcebible cuan insuficiente termina siendo la simple compañía... cuan necesario es para los humanos plantar banderas en la tierra y delimitar fronteras... no era necesario, pero sé que no lo entenderías... ojala te hubieras quedado un poco más...

Este breve encuentro me hizo pensar en las enredaderas que tanto me gustan... quizá todos seamos solo eso, enredaderas... enredaderas espinosas... vamos por la vida enredando nuestros cuerpos espinosos unos en otros, enterrándonos mutuamente las espinas y, al separarnos, quedamos, invariablemente, llenos de heridas, algunas más profundas que otras y algunos con muchas más heridas que otros... y en este punto solo hay 3 posibles soluciones: 1, buscar a una persona cuyas espinas llenen esos mismos huecos, como aquella frase de Gillian Flynn en su libro Gone Girl "Soy un espino erizado por la sobreatención de mis padres y él es un hombre con un millón de heridas de puñaladas paternales, y mis espinas caben perfectamente en ellas"; 2, crecer espinas en cada una de esas heridas, volviéndonos más cautelosos y mas hirientes (recuerdan "el dilema del erizo" de Evangelion?)... o 3, sanar (estoy segura que éste es el camino menos recorrido de los 3)

Sigo regresando al río, estuve intentando explicarme por que lo hago?... por que miro el otro lado con tanta ira?... Finalmente logré trazar el momento exacto en el que mi aceptación fue transformada en incredulidad, en desesperanza, en ira... dos pasos atrás de ese momento escribí una carta, con tristeza... la carta tenía la carga de esa felicidad perdida, el entendimiento de la ruptura sin posible arreglo y la esperanza de un futuro nuevo, no solo para mi... era un agradecimiento y una declaración de paz... Me pregunto si alguna vez llegó a su destino... Pero luego afilaste una última  espina y me la clavaste en el cuello - que curioso que no pudimos entendernos pero aprendimos exactamente como herirnos -, esa espina detuvo mi sanación e hizo brotar de mis heridas otras terribles espinas...

Ahora que he sido desterrada nuevamente... lo único que puedo hacer es sonreír, por que al menos a tí te tomó dos años... me rehúso a conservar estas espinas, sabes?... me rehúso a reducir nuestra historia a ese instante... por que fui feliz... por que fuimos felices... por que tuve exactamente lo que siempre quise, cuantas personas pueden decir eso?... pero como dice el lobo siempre: "nada fue hecho para durar demasiado"

Escuché tu canción, "tus espinas" dijiste, que curioso... y cuan cierto, soportamos nuestras mutuas espinas como nadie más lo hizo y quizá tengas razón... por que continuar?, las cosas no debieran ser tan difíciles...

De si sus heridas cayeron en la definición amplia de la palabra o su definición personal, es irrelevante... nuestros umbrales del dolor son inimaginablemente distintos, quizá por eso les resté importancia en su momento, olvidé que lo herí sin darme cuenta, que esa herida le pareció mortal... y yo solo le resté importancia... del otro lado del río no hay heridas que "parezcan mortales", solo hay heridas que sanan y heridas que matan... no lo entenderían...

Dejé que estos meses me amargaran por que aun te amo... Por que negarlo? Por que ocultarlo?... Sé que estas palabras no llegarán a ti, sin embargo, gracias, gracias por dejarte herir por mí y gracias, incluso, por herirme...
Quizá volvamos a vernos en otra vida, cuando ambos seamos lobos...
Fue una buena vida...

Se ha ido...