escuchaste eso?... no, olvidalo... no hay lobos en la ciudad... o si?


viernes, 28 de octubre de 2011

El último aullido de búsqueda... ya ha ocurrido

Ésta noche hace frío... en realidad ha hecho mucho frío... es como si el invierno se hubiera saltado al otoño, y ni siquiera ha pasado mi cumpleaños... no me quejo... debo admitir que me gusta mucho el frío a pesar de que soy una criatura bien friolenta, me gusta... con sus narices heladas y rojas, labios partidos, gorros y bufandas... el glorioso aire helado... y mientras pienso en esto, me enrollo en alguna cobija, para dejar de temblar y terminar de tejer el suéter para mi gato.

Realmente tengo buenos recuerdos en mi memoria... sé que muchos se han deformado con los cambios de estación, pero no es tan malo... todo está sujeto a detrimento, por qué habrían los recuerdos de ser diferentes?... por qué habrían las amistades de ser diferentes?... me he distanciado de mis diferentes amigos, y en consecuencia ellos se han alejado de mí... es así.

Quizá les haya ocurrido que de pronto se descubren reconociendo el camino, y se dan cuenta de que han estado caminando en círculos... a mi me ocurre muy a menudo... recientemente descubrí un amplio círculo que he estado trazando, lo he hecho por tanto tiempo que ya me hes imposible saber como llegué a él... me refiero al circulo de la soledad... miro al lobo dar un par de vueltas antes de echarse a dormir y creo que yo hago lo mismo, doy vueltas para estar segura de que no hay nada amenazador al rededor... nadie amenazador al rededor... nadie... soy insegura y necesitada... y sin embargo me he encargado de diseñarme una vida que no incluya a nadie más, donde pueda dar vueltas en mi propia inseguridad sin arriesgarme a necesitar de la ayuda o el apoyo de nadie... simplemente me pregunto si la soledad me obligo a volverme "autosuficiente" o si esta extraña "autosuficiencia" me entregó a la soledad... en realidad no lo sé... y no lo entiendo... las personas a mi alrededor simplemente esperan a que me las arregle sola e incluso que les ayude, como un hecho más de la vida... no pido ayuda con la creencia de que no la obtendré de nadie... y cuando ocurre que necesito la ayuda de alguien más me la niegan o simplemente no hay a quien pedirle nada, sin sorpresa "era de esperarse", reforzando mi creencia y mi ensimismamiento... lo admito, la gente me parece atemorizante, amenazadora, y después de haber sido una fiera a la defensiva, cada vez evito más y más las confrontaciones, los encuentros... las miradas... Al darme cuenta de esto no puedo evitar, también, darme cuenta de otra cosa, cuando eventualmente encuentre otra criatura como yo, si es que ocurre, será demasiado tarde... por que, de hecho, ya es demasiado tarde... lo digo con un poco de tristeza, es cierto, y con una lágrima que simplemente no puedo contener... - no quiero contener... no encuentro caso en contener... - es simple, mi pelaje esta tan pardo y estropeado como, o incluso más, que el de los demás... he sobrevivido, por que soy una sobreviviente, pero el precio fue muy alto... me marchitaré y moriré...

He decidido con este descubrimiento cesar el aullido... no más búsqueda, lo dejaré en esto... como muchas otras cosas, con la ilusión de lo que podría ser, pero ya no puede ser... Sería una vergüenza recibir la tan esperada respuesta en estas condiciones... Así que lo acepto, me he endurecido... la ciudad, las situaciones, la soledad, me han endurecido... me han estropeado... y lo he permitido... Aun cuando el lobo me encontró creo que tardó demasiado y él lo sabe... Así que si un día escuchas mi aullido por la noche, quiero aclararte que no es un llamado, ya no más un llamado... sino solo una señal de vida "sigo aquí" mientras soy devorada... y no te sientas mal por mí... moriré de pie, como un árbol cuyo cadáver yace hueco, pero no cae...

Saben? compré la orquídea por que realmente necesito las presas y el río, ahora más que nunca... así que quizá muera, pero quizá no... estaré aquí de cualquier modo... sosteniendo el último pilar que queda, de lo que fuera un castillo...

Un día escucharé un aullido y me hará sonreír... los míos existen, lo sé... aunque, ya ni siquiera entre ellos haya lugar para mí...

sábado, 8 de octubre de 2011

La teoría de la orquídea

El otro día entró una hermosa mariposa nocturna a mi cuarto... completamente negra, enorme... hermosa... volaba pausadamente, no como las pequeñas... supongo la gracia de sus movimientos se debía a su impresionante tamaño... entró silenciosa, quizá llamada por la luz o por el calor del cuarto... corrí tras ella, la observé, fascinada, entrar y acomodarse sobre el closet... y luego reacomodarse en una trabe cerca del techo... su aparición me hizo sonreír... y, al igual que el lobo, la miré con detenimiento por largo rato... luego volvimos a nuestros asuntos y ella pasó a ser parte del lugar, de vez en vez la vimos volar de un lado a otro, con aquel grácil y pesado vuelo... luego de la atareada noche, el anuncio del alba nos concedió el sueño no sin antes asegurarnos del paradero de la nueva inquilina... El gato la mató mientras dormíamos.

Antes de que el lobo me encontrara me sentí siempre fuera de lugar, siempre extraña... luego que él me encontró me sentí aun más fuera de lugar y me supe una extraña... es curioso... sin embargo, hay cierta paz en seguirle los pasos, mirar con sus ojos y echarse en el piso, junto a él.
Lo recuerdo diciéndome que lo superaría todo, siempre... "somos sobrevivientes, es lo que hacemos"... no le creí entonces, pero es verdad, todos los somos, todos aquellos que estamos vivos lo somos... somos sobrevivientes... y todo hemos de superarlo, todo excepto una cosa... esa capaz de arrebatarnos el titulo...

A lo largo de mi vida he deseado infinidad de cosas, he soñado con algunas de ellas, con ciertas situaciones, con ciertos logros... y sin embargo, desde pequeña aprendí que no habría de obtener aquellos objetos de mi deseo... y poco a poco dejé de desearlos y por lo tanto de intentar obtenerlos, sin embargo no se fueron jamás de mis sueños, para herirme, para hacerme desearlos y desear no desearlos y desear jamás intentar obtenerlos... dicen que hay una diferencia entre aquellas cosas que podemos obtener y aquellas que no y que hay que conocerla lo antes posible, yo aun no la conozco... he intentado muchas cosas, muchas... e inevitablemente las he abandonado... el lobo sacude la cabeza con desapruebo pero dice que está bien, por que nada hemos de llevarnos... esas pérdidas las he superado, como dijo también que lo haría... extrañamente han dejado vacíos enormes que no he podido llenar... los vacíos que deja la pérdida de aquello que nunca tuvimos son una herida virulenta que acaba por extenderse y corromperlo todo... sabes que es así cuando haz dejado de intentarlo, cuando te das cuenta que poco a poco crece el vacío de las cosas jamás obtenidas, vaciándote por completo... dejando un enorme cascaron.
"Estas viva... Tienes el estomago lleno y donde dormir... Hay presas y río... Tienes suficiente, tienes demasiado."... y lo sé... lo sé... pero y si no es suficiente?... me prueba eso ajena al lobo?... Hay un bosque creciendo en mi pecho, las semillas se desbordan y no encuentran tierra fértil para germinar... ¿cómo puedo prenderle fuego y olvidarme de él?... me repito "es suficiente, es demasiado" como un mantra lobuno para acallar las voces, para aceptar el camino. El lobo pelea, él pelea... pero yo no se elegir mis batallas... "simplifica" dice... y termino repitiendo el mantra... "es suficiente, es demasiado"

La orquídea...

Iba a comprar una orquídea... blanca... debo decir que las orquídeas nunca fueron mis flores favoritas, las encontraba un tanto sugerentes... pero algunas cosas cambian... las orquídeas siguen siendo orquídeas... y siguen pareciéndome sugerentes... sin embargo, de pronto, al ver esta hermosa orquídea blanca quise tenerla en mi cuarto, en ese creciente "jardín" interior donde solo hay verde... las flores son en esencia entes del sol, por lo que no se ven creciendo en interiores... es irónico, o cruel, las flores han tenido mala suerte conmigo o yo con ellas... las plantas de interior van conmigo, pero las flores no... comienzo a pensar que es una señal de los espíritus... una metáfora... o una maldición...  y al rededor de esto el asunto de la orquídea-mariposa nocturna, que gusta de crecer en interiores... suena a esperanza...

En realidad no compré la orquídea... se me dijo "está muy cara... se te morirá pronto... no vale la pena", lo refuté todo "voy a comprarla y punto"... luego, poco a poco acepté los contras como verdaderos y como obvios... "no vale la pena" acabé diciéndome... el lobo se molestó por el asunto "perdiste las presas y el río" me dijo. Ahora el asunto de la orquídea se pudrirá en mi interior... voy a superarlo... "es suficiente, es demasiado"