escuchaste eso?... no, olvidalo... no hay lobos en la ciudad... o si?


jueves, 10 de febrero de 2011

En movimiento (a petición)

Que puede haber más gratificante que mantenerse en movimiento?

Para que tener 4 patas si no van a usarse?... no es acaso eso un gran desperdicio?... preguntá el lobo más bien consternado que en tono de burla... y esque día a día, este par recorre casi 35km de ida y los mismos de regreso... que más quicieramos poder caminarlos, a ese paso calmado, casi incansable... paso de busqueda y no de persecución... pero el que se mueve en la ciudad, se mueve con los medios de la ciudad, al nefasto paso de la ciudad, sumergido en el ente que forman cientos de cuerpos con prisa, moviendose de un lado a otro; este es el arte de avanzar en una colmena evitando el veneno... el lobo y yo hemos aprendido, de la manera dificil, a movernos en estas condiciones, con cortos arranques de energia, casi paso de persecusión, poniendo atención en el flujo de movimientos en masa, calculando los individuales cambios de dirección... pero luego vienen los largos viajes sin movimiento... la paradoja del desplazamiento citadino, ¿quien iba a pensar que estando de pie o estando sentado iba uno a moverse?, eso es casi cosa de brujería... y entrenar el equilibrio para dicho embrujo es un ejercicio imprecindible y truculento, que una vez dominado da pie a lo demás: el cuidarse de aquellos que aun no aprenden de él y de aquellos que no solo lo dominan sino que le sacan probecho, a costillas de los demás...
El viaje es el paraiso y el infierno, todo en uno solo... pasando de la tanquilidad a la desesperación, del insoportable calor al escalofriante frio, del silencio a la explosión de ruido... de la posibilidad a la conclusión y finalmente: de la ilusión al desengaño...

Aquel que no sabe de la ciudad se aterra ante la indiferencia de sus habitantes, pero aquel que sabe de ella, es indiferente ante la indiferencia... abraza la huida, no la fisica, sino la otra... por que aquello que pasa frente a las ventanillas puede perforarle a uno la mente y el corazón, tantas veces como uno lo permita... el olor de los cadaveres y el agua estancada, la vista de los condenados a muerte y los muertos en vida, la vista de los que matan con la sonrisa en la cara y la bendición en la frente y de aquellos que les aplauden... la imagen de lo que es, la ilusion de lo que debería ser y la tragedia de lo que fue... la vida y la muerte... la vida sobre la muerte... la vida ocultando la muerte, o al menos intentandolo con esa fachada de frivolidades que a la ciudad le encanta desplegar...

Y a menudo el destino no es mejor que el camino... pero el primero se espera y el segundo se recorre... una y otra vez... se extiende el mantel, se tiende la cobija y se abre la puerta de las historias... todo el tiempo, para soportarlo, para sentir que este estatico movimiento tiene algun sentido o alguna utilidad...

Y el Lobo me pregunta si vale la pena vivir de esta manera... morir de esta manera, entre tanta muerte y tan poca vida... entre tanto dolor y tanta negación... la garganta tiende a cerrarseme cuando intento contestar, miro arriba y veo algo luminoso: la luna, disfrazada de esperanza... "si, todabia vale la pena" le digo... asiente con resignación y comienza el trote que he de seguir, de vuelta al principio...




Que no daría por poder caminarlos, a ese paso calmado, casi incansable... paso de busqueda y no de persecución... a tu lado...

1 comentario:

  1. Un dia me dijo que envidiaba mi yo vagabundo, le dire que aunque vi cielos mas limpios tanmbien vi almas mas sucias. Como sea no pretendo desalentar sus deseos de aventura solo espero que este preparada para los altibajos del camino.

    ResponderEliminar