escuchaste eso?... no, olvidalo... no hay lobos en la ciudad... o si?


lunes, 21 de febrero de 2011

El futuro

De entre las muchas palabras humanas que carecen de forma fisica y de olor, la mas incorporea es "futuro", nombrar algo tan ambiguo e incierto... ¿que decir de eso?, ¿ambiguo, incierto?... no, más bien inexistente... ese "futuro" del que se habla no es más que ilusiones disfrazadas de posibilidades que se siembran en el presente esperando que echen raices y crezcan hasta convertirse en un árbol al cual poder trepar y desde donde las cosas se ven mucho mejor de como se ven ahora... pero ir sembrando ilusiones y regarlas con esperanzas no es más que una manera de negar el presente en el que se siembran... es una traición... peor aun, una autotraición... y el que cria futuros esta condenado a cosechar desengaños y decepciónes... y aquel que espera el arbol más grande, el que lo espera por más tiempo es el que ha de caer de más alto y por más tiempo...

Tambien yo he caido en la trampa del futuro... de la ilusion y la esperanza y por lo tanto, tambien me he hundido en el desengaño y la decepción...


El futuro que el lobo vislumbra es simple, se basa en lo que ven sus ojos y se mide en un lapso corto de tiempo, es un calculo de multiples variables pero de fácil comprobación... cuando llegue, es o no es... y nunca un será o no será, desde ahora.

Sin embargo, a los humanos les encanta herir con preguntas sobre aquello que ni es ni no es en este momento para regodearse con la respuesta cuando esta sea justo lo que no se esperaba que fuera...
El culto al futuro es tan antiguo como la raza humana y tan corrosivo desde el principió como lo es ahora... Miden sus vidas enteras en futuros: la comida, el camino, los gastos y las ganancias... se la viven contando pollitos cuando aun no compran los huevos...
El altar al futuro es tan alto que lo dictamina todo... ¿como te vez en 10 años? es de las preguntas favoritas para evaluar el valor de una persona en la ciudad... para mí, es de las preguntas más tontas e ilógicas que he escuchado... como toda pregunta sobre algo que no se ve, no huele, no se siente y simplemente no existe, la respuesta no puede ser más que un invento con más de imaginación que de realidad... sin forma, ni olor, ni presencia... inexistente.

La creacion de futuro enferma de ansiedad y preocupación... es un asunto peligroso que, a mi parecer, deberia evitarse lo más posible... claro que decir esto en la ciudad es esperar un linchamiento y de todos modos a las criaturas de la ciudad les encanta jugar a hacer las cosas que no se supone que deban hacer para luego usarlas como estandarte en la lucha de una libertad que en realidad siempre han tenido puesto que ya la ejercieron...

El lobo no entiende de esto... ¿como saber que pasará mañana? si el destino existe a él vamos inevitablemente y si no existe no puedes hacer camino empezando por el final...
Así es como sigo sus pasos... viendo lo que está frente a mis ojos, eso que es, es justo ahora... sabiendo que todo aquello que esta al frente y no puedo ver, será o no será cuando llegue allá y no antes... a veces imaginarlo esta bien, pero con la seguridad de que solo lo imagino y nada más...sé que no va a echar raices y crecer...

Pero la ciudad le teme tanto a esta incertidumbre que la viste de futuro... para poderla adorar...

jueves, 10 de febrero de 2011

En movimiento (a petición)

Que puede haber más gratificante que mantenerse en movimiento?

Para que tener 4 patas si no van a usarse?... no es acaso eso un gran desperdicio?... preguntá el lobo más bien consternado que en tono de burla... y esque día a día, este par recorre casi 35km de ida y los mismos de regreso... que más quicieramos poder caminarlos, a ese paso calmado, casi incansable... paso de busqueda y no de persecución... pero el que se mueve en la ciudad, se mueve con los medios de la ciudad, al nefasto paso de la ciudad, sumergido en el ente que forman cientos de cuerpos con prisa, moviendose de un lado a otro; este es el arte de avanzar en una colmena evitando el veneno... el lobo y yo hemos aprendido, de la manera dificil, a movernos en estas condiciones, con cortos arranques de energia, casi paso de persecusión, poniendo atención en el flujo de movimientos en masa, calculando los individuales cambios de dirección... pero luego vienen los largos viajes sin movimiento... la paradoja del desplazamiento citadino, ¿quien iba a pensar que estando de pie o estando sentado iba uno a moverse?, eso es casi cosa de brujería... y entrenar el equilibrio para dicho embrujo es un ejercicio imprecindible y truculento, que una vez dominado da pie a lo demás: el cuidarse de aquellos que aun no aprenden de él y de aquellos que no solo lo dominan sino que le sacan probecho, a costillas de los demás...
El viaje es el paraiso y el infierno, todo en uno solo... pasando de la tanquilidad a la desesperación, del insoportable calor al escalofriante frio, del silencio a la explosión de ruido... de la posibilidad a la conclusión y finalmente: de la ilusión al desengaño...

Aquel que no sabe de la ciudad se aterra ante la indiferencia de sus habitantes, pero aquel que sabe de ella, es indiferente ante la indiferencia... abraza la huida, no la fisica, sino la otra... por que aquello que pasa frente a las ventanillas puede perforarle a uno la mente y el corazón, tantas veces como uno lo permita... el olor de los cadaveres y el agua estancada, la vista de los condenados a muerte y los muertos en vida, la vista de los que matan con la sonrisa en la cara y la bendición en la frente y de aquellos que les aplauden... la imagen de lo que es, la ilusion de lo que debería ser y la tragedia de lo que fue... la vida y la muerte... la vida sobre la muerte... la vida ocultando la muerte, o al menos intentandolo con esa fachada de frivolidades que a la ciudad le encanta desplegar...

Y a menudo el destino no es mejor que el camino... pero el primero se espera y el segundo se recorre... una y otra vez... se extiende el mantel, se tiende la cobija y se abre la puerta de las historias... todo el tiempo, para soportarlo, para sentir que este estatico movimiento tiene algun sentido o alguna utilidad...

Y el Lobo me pregunta si vale la pena vivir de esta manera... morir de esta manera, entre tanta muerte y tan poca vida... entre tanto dolor y tanta negación... la garganta tiende a cerrarseme cuando intento contestar, miro arriba y veo algo luminoso: la luna, disfrazada de esperanza... "si, todabia vale la pena" le digo... asiente con resignación y comienza el trote que he de seguir, de vuelta al principio...




Que no daría por poder caminarlos, a ese paso calmado, casi incansable... paso de busqueda y no de persecución... a tu lado...