escuchaste eso?... no, olvidalo... no hay lobos en la ciudad... o si?


viernes, 14 de enero de 2011

Un mundo de ruido

Recordar los sonidos del bosque no es necesariamente pensar en el silencio, no es idealizar la vida entre arboles y sobre tierra... no... es simplemente la vaga sensacion de haber conocido un mundo de sonidos sutiles, en algun lejano pasado... un mundo donde un llamado recorre kilometros y la respuesta es capaz de viajar igual distancia... el sonido del bosque es el conjunto de sonidos que pueden ser identificados individualmente y comprendidos por igual... es el conjunto de sonidos cuya dirección y fuente son obvias y su seguimiento y encuentro posibles... Despues de todo, que es una criatura del bosque sin oido sino una presa, un cadaver... Aquellas hojas secas que crujen son un aviso, aquellas aguas en movimiento son un alivio...

La tragedia del lobo en la ciudad es la alegria del lobo en el bosque... mantener el oido fino es vivir en el sobresalto y en el dolor... los humanos de la ciudad son cosa curiosa y ruidosa: viven inmersos en un mundo de ruido donde cada ruido individual crece exponencialmente para opacar al otro monton de ruidos que a su vez crecen exponencialmente hasta no ser más que una maraña de cosas confusas destrozando los tímpanos - de por si destrozados - de los oyentes... un verdadero infierno... no hay algodon suficiente para acallar semejante infierno aunque cualquier cosa que lo reduzca es recibido como bálsamo celestial...

Sucede que el silencio, aqui, es casi inalcanzable... es un bien que muy pocos poseen... si el silencio es oro, esta ciudad es el lugar mas pobre al que puede uno llegar...

El lobo vive con las orejas bien tapadas recordando lugares mejores... acallar este barullo es un arte que no he podido aprenderle... Me llama hipócrita por que ya me he contagiado de esto y he adquirido una necesidad de "ruido"; a penas los ruidos desaparecen, comienzo el mio... quizá esta enfermedad sea del tipo crónico-degenerativo y solo vaya de mal en peor... por lo pronto, muy a pesar de mis cuidados, mi oido se va perdiendo poco a poco... y quiza no tan de a poco...

Me pregunto si esta enfermedad se llama simple miedo al silencio... quiza teme uno que el silencio lo delate... que entregue información que preferimos mantener oculta:  la velocidad con que el corazón late, la seguridad de los pasos, la respiración, el llanto... y si ese es el caso es quizá la manera con la que la ciudad lidia con la falta de sigilo... lo que en el bosque es el arte del silencio en la ciudad es el arte de moverse ruidosamente pero debajo de los otros ruidos... quizá en la ciudad el sordo es el rey...

Aauuuuuuuuuuuuuuuu!

1 comentario:

  1. solo hay que concentrarse en los sonidos realmente importante me imagino

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