escuchaste eso?... no, olvidalo... no hay lobos en la ciudad... o si?


sábado, 25 de diciembre de 2010

Las constantes necesarias

A lo largo de nuestras vidas contamos con infinidad de constantes... constantes de todo tipo, algunas son constantes universales como que la noche es obscura y que le sigue el día, que es luminoso... el sol, las estaciones (de las que ya no queda mucho que digamos), la gravedad, etc... y tambien tenemos una serie de constantes particulares, como la composicion de nuestras casas, los caminos, los familiares... incluso algunas constantes curiosas, como aquel vendedor que veo todos los días camino al trabajo: vende collares y aretes artesanales, día y noche sentado frente a un restoran probablemente quebrado (ya que nunca esta abierto) con su puesto, constituido solo por una tela roja, en el piso, su vestimenta hippie, su barba y cabello largos... como si Jesus hubiese decidido vender chacharas por el resto de la eternidad, con esa mirada que pareciera guardar los siglos, siempre con algun trabajo en proceso... esperando que alguien se interese en su trabajo... ese tipo de constantes, sabes que al llegar estará ahí y al irte seguirá ahí... y cuando no es asi duele el pecho, da ansiedad... "donde esta?" quiza sea el fin del mundo... o quizá no...
Algunas constantes son agradables y otras no... como los vendedores de discos del metro que sabes que tarde o temprano entraran y te arruinarán la musica del mp3...
Lo más irónico de las constantes es que cambian todo el tiempo... sí, cambian dependiendo de lo que uno cambie, si cambias la ruta, la casa o el novio... o el poster que viste por 5 años y que de pronto ya no "va contigo"... cambian... Algunas constantes duelen al cambiar y otras solo cambian sin que lo notemos demaciado... como quiza no notemos que la mirada que nos seguia todas las tardes desde cierta ventana desapareció... o que el trabajador que hace el jugo de la marca preferida ya no trabaja para esa empresa y en su lugar lo maneja un tipo que golpea a su esposa todo el tiempo... no se...

Necesitamos las constantes para funcionar... a menudo pienso en eso, las constantes que existen, que ocurren y las que hacemos que ocurran, que integramos en la rutina diaría... a veces sin mucho control... pero que nos sostienen... imagino un mundo que cambie todo el tiempo, quiza sea algo asi el mundo de las personas que sufren de algunos trastornos mentales... despertar y estar bajo el agua, que nuestros padres tengan de pronto cabeza de cucarachas y que los arboles sean morados... y luego de un rato todo sea distinto... Cielos! como saber cual es el norte y cual el sur si de pronto el sol se levantara por el centro de la tierra... como reconocer a la gente si cambiara de forma o de voz... o aun más trágico: de olor...

El lobo me mira extrañado todo el tiempo, como si ocuparme de los cambios inexistentes de las constantes existentes fuera de lo más sin sentido... se rie de mi y luego me dice: "ocupate de mantener los sentidos en las constantes para no tropezar ni fisica ni mental ni animicamente... las cosas que son, lo son hasta que dejan de serlo... eso es todo... pon atención!"...

"diablos! llegaré tarde de nuevo!"

3 comentarios:

  1. En realidad eso pareciera, pero el yo es de esas constantes en constante y paradogico cambio.
    "el camino entre lo que alguna vez fuiste y en lo que ahora te estas convirtiendo es donde la danza de la vida se lleva a cabo" - Barbara de Angelis

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  2. "y yo estoy cada vez mas igual, ya no se que hacer conmigo" -Cuarteto de Nos

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