escuchaste eso?... no, olvidalo... no hay lobos en la ciudad... o si?


lunes, 6 de diciembre de 2010

De lo que paso con el bosque

Hubo una vez en un lejano rincón de la inmensa telaraña, una ventana que mostraba un basto y próspero bosque, bordeado por montañas y cruzado por un ancho río y su respectivo lago... bosque donde un solitario lobo vivía... bastante bien para ser sinceros  y a veces feliz; aquel no era su lugar de nacimiento pero con las buenas y periódicas lluvias y los claros que en primavera se cubrían de flores, se había convencido de que era lo mas cercano a un hogar que tendría...

Pffff... si bueno, era algo así... hace ya muchas lunas de eso y muchos cambios de pelaje... La ventana seguirá ahí algunos meses antes de desaparecer... quizá sea justo el augurio de su desaparición la razón por la cual estos lobunos dedos escriben hoy en día, pues aunque la ventana no mostraba aquel querido bosque desde hacía mucho, su existencia era una lánguida prueba de que ese bosque existe en algún lugar dentro de mi solitario corazón... pero ya saben lo que se dice, que cuando se cierra una ventana, se abre una puerta... o algo así... y los recuerdos de las imágenes que ante ella pasaron, de algún modo, permanecen

El lobo del que les hablé fue perseguido por los cazadores y después de mucho correr y mucho disparar lo dieron por muerto... lo cual no fue cierto, en realidad resolvió salvar el pellejo y abandonar aquel bosque; por azares del destino terminó en una selva... en una horrible y muerta selva de concreto y cables que algunos llaman "la ciudad"... su vida ahí dista mucho de poder ser llamada vida, pero el corazón aun late y a veces llueve... y la luna aun sale... y si se tiene suerte o se camina suficiente se encuentran flores silvestres... así que el lobo sigue caminando y sigue aullando aunque el aullido a menudo se pierda entre los claxonazos y su delicada nariz se embote con la peste y la suciedad... "no hay que hacer mas que seguir" se dice con frecuencia mientras se oculta de todos y de todo con una firme necesidad de no querer saber y no querer encajar... por que el día que lo haga, el lobo desaparecerá y el bosque quedará vacío y estará perdido para siempre...

"aquí estoy, no lo olvides" susurra en cada respiro... aunque a veces casi no lo escucho

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