escuchaste eso?... no, olvidalo... no hay lobos en la ciudad... o si?


viernes, 31 de diciembre de 2010

La busqueda incansable de la manada

No existe tal cosa como "el lobo solitario"... solo "lobos en busca de manada"... de eso estoy bien segura...

auuuuuuuuuu!

Usar el aullido para buscar una manada es un arma de doble filo pues a la vez que gritas "hey, aqui estoy y estoy solo!" para que los demás lobos te escuchen, tambien los cazadores y la plebe te escucha... "ahí esta y está solo! matenlo!"... así que debe usarse con sabiduria... si no lo usas, ninguna manada va a encontrarte, pero si lo usas podrias encontrar tu propio final...
Si, el aullido es una cosa poderosa que viaja por los vientos, entra por las ventanas y se cuela por las cobijas... y sale por la puerta con alguna respuesta... Es una convocatoria, es tanto un grito de auxilio como una advertencia, tanto un lamento como un gesto de camaraderia... todo depende de la entonación pero tambien del corazón del escucha.

Es increible y sumamente reconfortante el descubrir la cantidad de criaturas salvajes que se ocultan tras cuerpos humanos (algunos por temór, otros por simple comodidad)... si aullas fuerte por la noche, puedes escuchar cientos de incontenibles respuestas viniendo de todas direcciones y en diversas lenguas, lenguas que la gente cree refundidas en los bosques y las montañas desde tiempos inmemoriales y que, sin saberlo, se hablan justo frente a sus narices...
Por desgracia no todas las criaturas, aunque salvajes, son manada para un lobo... y no es un asunto solo de caza sino de compañia, de hogar... de familia... de comprensión...

Durante mi estadía en la ciudad he conocido algunas poderosas criaturas, las cuales estan mucho más habituadas a las rápidas revoluciones de esta agotadora vida y algunas incluso dicen llamar esto "hogar"... Me he topado con grandes felinos, roedores e incluso aves... Pero a lo largo del tiempo he visto su pelaje pardear ante el humo y la desolación... aqui monarcas y presas acaban por caer en el letargo del sistema y acaban por olvidarse del sol y la luna... Aun así su desgastada compañia y el sonido de sus intricadas historias en lenguajes entrecortados, es reconfortante... y al escucharlos desearia me salieran manchas para compartir su camino o alas para seguirlos al sur en invierno... pero luego el Jaguar desaparece entre calles y las aves echan a volar a sus nidos... y el Lobo me dice "es hora de irnos, mañana buscaremos en otro lugar" y vuelvo sobre mis pasos para marcar otra ruta al dia siguiente...


Mientras el lobo duerme me pregunto si mi pelaje esta tan pardo y estropeado como el de los demás...

sábado, 25 de diciembre de 2010

Las constantes necesarias

A lo largo de nuestras vidas contamos con infinidad de constantes... constantes de todo tipo, algunas son constantes universales como que la noche es obscura y que le sigue el día, que es luminoso... el sol, las estaciones (de las que ya no queda mucho que digamos), la gravedad, etc... y tambien tenemos una serie de constantes particulares, como la composicion de nuestras casas, los caminos, los familiares... incluso algunas constantes curiosas, como aquel vendedor que veo todos los días camino al trabajo: vende collares y aretes artesanales, día y noche sentado frente a un restoran probablemente quebrado (ya que nunca esta abierto) con su puesto, constituido solo por una tela roja, en el piso, su vestimenta hippie, su barba y cabello largos... como si Jesus hubiese decidido vender chacharas por el resto de la eternidad, con esa mirada que pareciera guardar los siglos, siempre con algun trabajo en proceso... esperando que alguien se interese en su trabajo... ese tipo de constantes, sabes que al llegar estará ahí y al irte seguirá ahí... y cuando no es asi duele el pecho, da ansiedad... "donde esta?" quiza sea el fin del mundo... o quizá no...
Algunas constantes son agradables y otras no... como los vendedores de discos del metro que sabes que tarde o temprano entraran y te arruinarán la musica del mp3...
Lo más irónico de las constantes es que cambian todo el tiempo... sí, cambian dependiendo de lo que uno cambie, si cambias la ruta, la casa o el novio... o el poster que viste por 5 años y que de pronto ya no "va contigo"... cambian... Algunas constantes duelen al cambiar y otras solo cambian sin que lo notemos demaciado... como quiza no notemos que la mirada que nos seguia todas las tardes desde cierta ventana desapareció... o que el trabajador que hace el jugo de la marca preferida ya no trabaja para esa empresa y en su lugar lo maneja un tipo que golpea a su esposa todo el tiempo... no se...

Necesitamos las constantes para funcionar... a menudo pienso en eso, las constantes que existen, que ocurren y las que hacemos que ocurran, que integramos en la rutina diaría... a veces sin mucho control... pero que nos sostienen... imagino un mundo que cambie todo el tiempo, quiza sea algo asi el mundo de las personas que sufren de algunos trastornos mentales... despertar y estar bajo el agua, que nuestros padres tengan de pronto cabeza de cucarachas y que los arboles sean morados... y luego de un rato todo sea distinto... Cielos! como saber cual es el norte y cual el sur si de pronto el sol se levantara por el centro de la tierra... como reconocer a la gente si cambiara de forma o de voz... o aun más trágico: de olor...

El lobo me mira extrañado todo el tiempo, como si ocuparme de los cambios inexistentes de las constantes existentes fuera de lo más sin sentido... se rie de mi y luego me dice: "ocupate de mantener los sentidos en las constantes para no tropezar ni fisica ni mental ni animicamente... las cosas que son, lo son hasta que dejan de serlo... eso es todo... pon atención!"...

"diablos! llegaré tarde de nuevo!"

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Sabiduría

A decir verdad no me siento ni remotamente más sabia que hace 5 años... quizá ni siquiera más vieja... solo más... mmm... cansada supongo y mucho más paranoica: imagino a los cazadores acertando el tiro de una vez por todas en cada esquina... la ironía del asunto es que hace 5 años quiza me habría dolido menos el golpe, irónico por que entonces la vida parecia tener más sentido y esperanza, no podia visualizar un futuro pero parecia haberlo en algun lugar, al doblar el sendero o al llegar a un nuevo claro... quiza atrapado en una ráfaga de viento con olor a otoño... ahora el futuro parece simplemente inexistente y su llegada, falaz... ahora veo más bien algo como una sucesion interminable de despreciable presente que a cada repetición degrada en gracia y sorpresa volviendose más y más despreciable... encontrando consuelo en el lejano pasado, no él mio, obviamente, sino en el pasado colectivo... en el recuerdo de eras y pueblos empolvados, sino es que olvidados... entendiendo cada vez menos en mundo actual o como llegó a ser lo que es, o como se permitio que llegara a lo que es...

Sé que hay cientos de variedades de "sabirurias" regadas por doquier y a este respecto yo no aspiro a poseer parte alguna de ellas... solo de tanto en tanto me pregunto si no debiera tener al menos una semilla de esa cosa intangible, pero mi vieja alma bosteza de solo pensar en eso con un profundo "Para qué?"; por cierto que la insensible pregunta a últimas se ha vuelto más que una constante en mi vida sino la ama y señora... tanto que ya casi aseguro que un día simplemente tendré la intención de levantarme y simplente con el "Para qué?" en mente yaceré inmovil para siempre... pero para que pensar en eso ahora?...

No, no me siento más sabia que antes, me atrevo incluso a pensar que si alguna vez posei algo de sabiduria se ha ido perdiendo poco a poco hasta quedar un vacío en el precho que me hace preguntarme si alguna vez estuvo lleno, si extraño ese volumen o si algun día necesitaré eso que he perdido...
Demaciadas toterias para hablarlas con el lobo... quien se rasca la oreja y gruñendo exige se le deje en paz.

lunes, 6 de diciembre de 2010

De lo que paso con el bosque

Hubo una vez en un lejano rincón de la inmensa telaraña, una ventana que mostraba un basto y próspero bosque, bordeado por montañas y cruzado por un ancho río y su respectivo lago... bosque donde un solitario lobo vivía... bastante bien para ser sinceros  y a veces feliz; aquel no era su lugar de nacimiento pero con las buenas y periódicas lluvias y los claros que en primavera se cubrían de flores, se había convencido de que era lo mas cercano a un hogar que tendría...

Pffff... si bueno, era algo así... hace ya muchas lunas de eso y muchos cambios de pelaje... La ventana seguirá ahí algunos meses antes de desaparecer... quizá sea justo el augurio de su desaparición la razón por la cual estos lobunos dedos escriben hoy en día, pues aunque la ventana no mostraba aquel querido bosque desde hacía mucho, su existencia era una lánguida prueba de que ese bosque existe en algún lugar dentro de mi solitario corazón... pero ya saben lo que se dice, que cuando se cierra una ventana, se abre una puerta... o algo así... y los recuerdos de las imágenes que ante ella pasaron, de algún modo, permanecen

El lobo del que les hablé fue perseguido por los cazadores y después de mucho correr y mucho disparar lo dieron por muerto... lo cual no fue cierto, en realidad resolvió salvar el pellejo y abandonar aquel bosque; por azares del destino terminó en una selva... en una horrible y muerta selva de concreto y cables que algunos llaman "la ciudad"... su vida ahí dista mucho de poder ser llamada vida, pero el corazón aun late y a veces llueve... y la luna aun sale... y si se tiene suerte o se camina suficiente se encuentran flores silvestres... así que el lobo sigue caminando y sigue aullando aunque el aullido a menudo se pierda entre los claxonazos y su delicada nariz se embote con la peste y la suciedad... "no hay que hacer mas que seguir" se dice con frecuencia mientras se oculta de todos y de todo con una firme necesidad de no querer saber y no querer encajar... por que el día que lo haga, el lobo desaparecerá y el bosque quedará vacío y estará perdido para siempre...

"aquí estoy, no lo olvides" susurra en cada respiro... aunque a veces casi no lo escucho